Pulso Político

Lunes 22 de Mayo del 2017.

A pocas semanas de que se cumpla el plazo de 60 días para que el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, preso el 15 de abril pasado en Guatemala para fines de extradición, sea trasladado a México, su ex funcionaria e influyente vocera de comunicación social, Gina Domínguez, fue detenida la noche del sábado en Xalapa, acusada de desviar al menos mil millones de pesos a empresas fantasmas creadas por su hoy encarcelado ex jefe.

Como se recuerda, a la otrora poderosa “vicegobernadora” veracruzana se le acusó infructuosamente en su momento de haberle encontrado escondidos en su domicilio de la capital del estado, ¡50 millones de pesos en efectivo! y su captura puso a temblar a otros ex funcionarios “duartistas”, que hoy son diputados federales y que como el caso de Tarek Abdala, están en riesgo de ser desaforados.

Señalada durante la gestión del ex gobernador que anduvo prófugo varios meses como una de las funcionarias que más poder tuvo y de las que más se enriquecieron, la ex vocera –que lo fue cuatro años, de 2010 a 2014 y quien llegó de Quintana Roo, donde colaboró en esa misma área con el entonces gobernador priista Mario Villanueva, extraditado de Estados Unidos en donde permaneció encarcelado varios años y hoy está en una prisión de Morelos­ fue también jefa de la Oficina del Gobernador, desde donde siguió siendo una de las que más mandaron a su antojo y recursos obtuvo.

Tantos, que adquirió a nombre propio o como prestanombres, varias propiedades, cafeterías y la empresa Servicios Estratégicos de Comunicación e Imagen, que logró contratos por varios millones de pesos, siendo la encargada de esa área del gobierno estatal, además de que posee varias radiodifusoras.

De varias de las aprehensiones de ex colaboradores que se enriquecieron en el anterior gobierno de Veracruz, en lo que va de la gestión del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, la de Gina Domínguez es, con mucho, una de las más celebradas por periodistas, articulistas y columnitas de la mayoría de medios de esa entidad, a los que no solamente amenazó de manera permanente, sino que esquilmó y alejó de su entonces jefe, que por ello nunca logró establecer una relación con algunos de los diarios, radiodifusoras o televisoras locales ni mucho menos nacionales, a los que ella mantuvo alejados.

La fobia de la ex vocera presa hoy hacia los representantes de los medios, fue causante, directa o indirecta, de que no pocos de ellos fueran víctimas de secuestros, persecuciones y desapariciones que nunca fueron ni esclarecidas ni muchos menos castigadas, por el poder e influencias que siempre mantuvo con Duarte.

Luego de ser detenida por agentes estatales al salir de su oficina la noche del sábado y trasladada al penal de Pacho Viejo en Coatepec, municipio donde adquirió una de sus varias propiedades, la Fiscalía General de Veracruz anunció que hoy solicitará el desafuero del diputado federal Alberto Silva Ramos, quien la reemplazó en la vocería y al que se acusa también de desvío de recursos para las empresas fantasmas con las que Duarte saqueó el estado.

Seguramente que en días posteriores, la misma dependencia solicitará que otros actuales diputados federales de Veracruz sean también desaforados.

DE ESTO Y DE AQUELLO…

TODO parece indicar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encamina a la destitución del cargo por la imputación que se le hace de haber entregado a Rusia información confidencial que está siendo confirmada por el Senado de ese país en base a una indagatoria que llegaría a esa decisión.

POR lo pronto, fructificó la exigencia demócrata de que se creara una Fiscalía Especial del caso, que estará a cargo del ex director del FBI, Robert Müller, a la que se agregará la declaración, que sería definitiva, en la comparecencia del destituido ex director del mismo Buró de Inteligencia, James Comey ante el Senado, que investigó y comprobó la acusación al mandatario, lo que llevó a éste a despedirlo.

A 13 días de la elección de gobernador en el estado de México, continúan las acusaciones y denuncias entre los candidatos de los partidos contendientes por el uso de recursos públicos en sus campañas que rebasan el tope electoral o compra anticipada de votos a través de entregas de diverso tipo, como se ha demostrado.

EL candidato que de plano reiteró su negativa a declinar a favor de Delfina Gómez Álvarez, de Morena, es Juan Zepeda Hernández, del PRD, por lo que la abanderada del partido propiedad de Andrés Manuel López Obrador, llegará sin alianza alguna a las urnas el domingo 4 de junio.

ELLA siguió el consejo del tabasqueño de presentar a su equipo de transición que colaborará a su lado, “en caso de ganar”, igual que su guía político lo hiciera antes de las elecciones presidenciales de 2006 y 2012 y que de nada le valió por haber sido derrotado en ambas ocasiones.

POR cierto que Enrique Ochoa Reza, presidente nacional del PRI, acusó a Morena de esconder 550 millones de pesos utilizados en sus gastos de campaña, que se ha negado a transparentar, no obstante que no es optativo sino obligatorio, de acuerdo a la legislación electoral del estado de México, algo que no es que el dirigente de ese nuevo partido desconozca sino que simplemente ignora, con su conocida expresión de “mandar a volar a las instituciones”, como lo ha hecho a lo largo de su eterna aspiración presidencial.

ALEJANDRA Barrales, presidenta del PRD, volvió a desbarrar por

cuenta propia, con esa declaración de haber llegado a un acuerdo con su colega del PAN, Ricardo Anaya, de formar un frente común para la elección presidencial del año próximo, lo que provocó una inmediata reacción de rechazo de otros miembros de la dirigencia nacional y de sus múltiples corrientes internas.

ALEJANDRO Sánchez Camacho, secretario de Acción Política Estratégica del sol azteca, respondió en rueda de prensa dominical, que la postura expresada por Barrales es solamente “una opinión personal y además inoportuna porque eventualmente podría incidir en la elección del estado de México”, la cual está a la vuelta de la esquina.

RECORDÓ que el último Congreso Nacional del PRD autorizó como línea política formar las más amplias alianzas, privilegiando los acuerdos con la izquierda –no con un partido de derecha como es el PAN­ y que, además, los únicos órganos que toman decisiones para cambiar la línea política son el Comité Ejecutivo y el Congreso Nacionales.

A su vez, la corriente Izquierda Democrática Nacional que encabeza René Bejarano, de plano se desligó del supuesto acuerdo Barrales­Anaya, ya que el sol azteca no ha avalado ese viraje, ni tampoco la dirigente nacional le consultó que se presentaría a una conferencia de prensa con Anaya para dar a conocer ese supuesto acuerdo entre ambos, mismo que calificó del clásico “no me ayudes compadre” para la elección del estado de México, que IDN espera que no tenga repercusión para el candidato perredista a gobernador, Juan Zepeda Hernández.

LA que sí se fue en banda en su desesperación por “estar en la boleta en el 2018”, fue Margarita Zavala de Calderón, quien se apresuró a declarar que sí le interesaría encabezar una alianza con el PRD, después de enterarse del anuncio del dirigente de su partido, Anaya, y de su colega perredista.

COMENTÓ la ex Primera Dama que “hay alianzas entre el PAN y el PRD que han sido muy buenas y sobre todo, cuando hay intereses superiores ­¿o personales?­ como México”, al mencionar las de Veracruz, Nayarit y otros estados, aunque en el Edomex “no se pudo cristalizar”.

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