Revolución tributaria, otro reto para México

Viernes 22 de Diciembre de 2017.

Además de provocar una revolución tributaria mundial, la reforma fiscal de Estados Unidos impactará a México cuando las grandes compañías instaladas en territorio nacional muden sus capitales a la Unión Americana donde se beneficiarán de la ley que tan afanosamente impulsó el presidente Donald Trump, respaldado por la mayoría republicana en el Congreso, redituándole lo que muchos consideran “su primera gran victoria legislativa” y, que en teoría, convertirá al vecino país en una nación más competitiva y con más empleos.

Este se vislumbra como otro de los retos que los mexicanos deberemos enfrentar apenas inicie el próximo año, cuando entre en vigor la nueva Ley Tributaria del vecino país, justo en la sima de la llamada cuesta de enero, en medio de la complicada renegociación del Tratado de Libre Comercio y de cara a las elecciones del 2018 donde se renovarán, entre otros, los poderes Ejecutivo y Legislativo, en una contienda de pronóstico reservado.

La incertidumbre que la reforma de EU está generando de hecho ya comenzó a repercutir en el tipo de cambio que ayer se depreció 1.28 por ciento o 24.7 centavos, para ubicarse cerca de los 19.47 pesos por dólar al mayoreo, tocando un máximo de 19.5358 pesos, nivel no visto desde marzo de este año.

Se prevé que el panorama económico empeore cuando las multinacionales, si así deciden hacerlo, se acojan a las mercedes recién aprobadas por el Congreso estadunidense –sólo esperan la firma de Trump- y sus beneficios en el extranjero sean tasados por el fisco norteamericano a un mínimo de 10.5 por ciento (incluidos los impuestos locales) bastante inferior a la tasa de 21 por ciento en vigor hasta el último día del mes en lo que representa el recorte más grande de impuestos en los últimos 34 años.

Tan grave podría llegar a ser el escenario económico que el Consejo Coordinador Empresarial planteó tres medidas para contrarrestar la inquietante reforma fiscal de EU.

Una de ellas es fomentar la inversión, sobre todo de las pequeñas y medianas empresas, que promuevan la reinversión de utilidades, disminución paulatina del ISR con balance fiscal, incentivos direccionados a cadenas de valor hacia la exportación; la segunda, discutir una nueva reforma fiscal analizando impuestos al consumo e impuestos regionales conforme las mejores prácticas internacionales.

La tercera va sobre aligerar la carga administrativa de las empresas ante la existencia de trámites e inspecciones regulatorias municipales, estatales y federales.

Las tres buscarían establecer políticas de promoción de crecimiento y reinversión de las empresas con mayor eficiencia en el gasto corriente, sin generar más deuda, ni romper el equilibrio fiscal.

En el mismo tono se expresó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Gustavo Arballo, al exponer que México debe crear un plan estratégico para hacer frente a la reforma fiscal de Estados Unidos porque “no estamos totalmente preparados y aquí no se vale decir, no nos pasa nada. Es motivo de un análisis”.

“Hoy tenemos la promesa del gobierno federal de no incrementar impuestos. En una reforma fiscal no todo es subir o bajar impuestos, no todo es eso; el gobierno tiene que ser facilitador para el cumplimiento de las obligaciones”, puntualizó

En una posición más optimista se encuentra la Secretaría de Hacienda y Crédito Público donde argumentan que “la evidencia internacional, así como entre los estados de Estados Unidos, demuestra que las diferencias en tasas de ISR corporativo no son los elementos más importantes para la atracción de inversión, ni para la competitividad de una economía”.

Sin embargo la SHCP también analiza si se requieren ajustes al sistema tributario mexicano, aunque adelanta que no se propondrá una baja a la tasa del impuesto corporativo.

Entre dichas medidas se encuentra limitar la deducibilidad de los intereses que pagan las empresas, poner un tope a la deducibilidad de los impuestos locales, limitar deducibilidad de pérdidas y retenciones a ingresos por regalías.

Todas son en conjunto buenas propuestas para enfrentar la tormenta que viene, el problema es que dicha tempestad ya tiene fecha de inicio mientras aquí todo comienza a paralizarse por la época decembrina.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*