Las posibilidades de Barbosa

Viernes 28 de diciembre de 2018.- Miguel Barbosa, el sexto damnificado del accidente de Puebla – como ya lo llaman-, se ha mostrado moderado y no ha querido manifestarse acerca de sus aspiraciones políticas y hace bien, no es tiempo de polarizar aún más el álgido ambiente político que se agitó como avispero después de la tragedia del 24 de diciembre en el que perdieron la vida la gobernadora de ese estado, Martha Erika Alonso, y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.

Parece que el originario de Zinacatepec sabe muy bien que la prudencia puede ser su mejor arma para sobrevivir en la escena política nacional, porque en Puebla, al menos, su futuro político parece haber perecido.

Es por todos sabido que Barbosa se enfrascó en una lucha tenaz con Martha Erika por defender una elección que el morenista tachó de fraudulenta. El ex perredista nunca reconoció el triunfo de la candidata de la coalición por Puebla al al Frente y, aún después de que su triunfo fuera ratificado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación (TEPJF), el 8 de diciembre, cinco meses después de la elección del 1 de julio, Barbosa tachó al Tribunal de “asesino de la democracia” y , en un video subido a redes sociales el 9 de diciembre el político afirmó “a Martha Erika Alonso le compraron su gubernatura, vamos a ver cómo le compran su buena gobernanza”.

Y anunció, en ese mismo video, que acudiría a organismos internacionales en defensa de los derechos humanos violentados.

Sin duda, la elección poblana fue la más ríspida del pasado proceso electoral, y a ello abonaron también las declaraciones del propio presidente Andrés Manuel López Obrador, quien en ningún momento reconoció la victoria de la panista y dijo que no visitaría ese estado por que no era conveniente.

En medio de una elección altamente polarizada, que dividió a la sociedad poblana, Barbosa jamás bajó la guardia y sí acrecentó su crítica hacia la fallecida gobernadora.

De ahí que tras el accidente aéreo que privó de la vida a Martha Erika Alonso el también ex senador fuera objeto de críticas y de señalamientos sin sustento.

Por eso, y ante la necesidad de paz y tranquilidad que necesitan los poblanos lo más prudente es que el nombre de Miguel Barbosa no aparezca en la boleta de la próxima elección para elegir al mandatario estatal.

No es recomendable alargar la crisis en Puebla ni abonar al clima de tensión en un estado que vive violentado por las bandas de huachicoleros.

Si Barbosa, con toda la experiencia política que tiene, sabe leer bien las cartas sabrá que es mejor tomar la propuesta del presidente López Obrador y enfilarse al gobierno federal porque en Puebla, en ese estado en el que tanto luchó por gobernar, las puertas, al menos por el momento, ya están cerradas.

En la opinión de Angélica Luciano.

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