Consejos para evitar la sudoración excesiva

Sábado 29 de diciembre de 2018.- La sudoración excesiva es una afección más común de lo que pensamos. También se conoce como hiperhidrosis. Esto pasa cuando una persona transpira más de lo habitual y suda excesivamente en las zonas del cuerpo donde hay más glándulas sudoríparas, sin haber hecho ningún esfuerzo que pueda provocar el sudor. De hecho, cuando se padece esta afección, la persona que la sufre suda aun cuando el tiempo es fresco.

Causas de la sudoración excesiva

Calor: el calor y las altas temperaturas son una de las causas principales de la sudoración excesiva. A todos nos afecta, pero a quien padece esta situación, se multiplica.

Peso: el exceso de peso y los trastornos de alimentación pueden provocar sudor. Si sufres sudoración excesiva y tienes algún problema de peso, deberías regular tu dieta y tener un peso adecuado a tu edad y estatura.

Alimentación: la alimentación siempre es una de las causas importantes de cualquier afección. En este caso, algunos alimentos aumentan la cantidad de sudor que produce el organismo. Algunos de forma inmediata. Por ejemplo, las comidas picantes, el ajo, la cebolla…

Además, la cafeína, el alcohol y el tabaco no ayudan al funcionamiento normal del organismo. Afectan directamente al sudor.

Estrés y ansiedad: el estrés, la falta de autoestima, el sentirnos nerviosos delante de la gente, la timidez, la vergüenza… alteran nuestro organismo. Las glándulas sudoríparas se activan como respuesta a una reacción que nos desequilibra emocionalmente. Esta es una de las principales causas de la sudoración excesiva.

Si padeces esta afección, tranquila. Tiene solución y es fácil de adoptar.

¿Cómo evitar la sudoración excesiva?

1. Relajación

Los primeros puntos del cuerpo que comienzan a transpirar son las axilas, las plantas de las manos y de los pies, la cara… Te recomendamos que empieces a realizar técnicas de relajación. Esto te ayudará a serenarte, a sentirte más tranquila y mejor. Si consigues controlar los impulsos y estímulos que hacen que comiences a transpirar, estarás mejor contigo misma y no tendrás ansiedad de notar que estas sudando. De esta forma, no te pondrás nerviosa, tus glándulas no se activarán y no sudarás.

Consejos para relajarte

Aprende a respirar. Concéntrate en la respiración durante al menos 1 minuto. No prestes atención a nada más. De esta forma no pensarás en nada más y te darás cuenta de cómo la respiración fluye por todo tu cuerpo.

Piensa en lugares o situaciones relajantes. Esta es una buena técnica para relajarte. El sonido del mar tiene esa cualidad. Es escucharlo y parece que no existe nada más.

Escucha música. La música también te abstrae de todo los demás. Piensa en tus canciones favoritas, las que te hacen sentir bien y escúchalas. Cuando acabes, tu autoestima habrá subido.

Olvídate de que te observan. Piénsalo, las personas no están pendientes de los demás constantemente. Están ocupadas con sus rutinas, responsabilidades, pensamientos… y no se dan cuenta de si la persona que ven en el supermercado o en el metro tiene hiperhidrosis.

2. Alimentación

Se recomienda el consumo de zinc a las personas que sufren este problema. Los alimentos que contienen este mineral son, por ejemplo, el cordero, ternera, ostras, cacahuetes, calabaza, sésamo, hígado de ternera y germen de trigo. El zinc revitaliza las enzimas del sistema inmunológico responsables de la cicatrización e hidratación de la piel.

Además, hay que beber agua suficiente, entre un litro y medio y dos litros al día. Cuando tu cuerpo no tiene agua suficiente tiende a sudar más y no menos, agravando el problema inicial. Esto se debe a que la deshidratación aumenta la temperatura corporal.

Como te decimos siempre, si tu problema está muy acentuado, te recomendamos que consultes con tu médico y sigas sus indicaciones.

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