¿Hacia dónde irá México  en los próximos años?

Sábado 26 de enero de 2019.- A casi dos meses de haber tomado posesión como Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador sigue sin dejar claro cuál va a ser el rumbo que tomará el país en los próximos años pues las declaraciones que hace todos los días en sus conferencias mañaneras generan más confusiones que certeza ya que primero dice una cosa y después dice otra sin saber que todo lo que dice queda grabado.

Un ejemplo de ello fue cuando señaló que se habían cerrado los ductos de Pemex como estrategia para combatir el huachicoleo y después de la tragedia de Hidalgo dijo que los ductos no se pueden cerrar, entonces ¿cuál fue la verdadera razón del desabasto que continúa en varias entidades y que hace dos semanas afectó a la Ciudad de México?

Y si a eso se le agrega que todos los días anuncia “apoyos” a algunos sectores de la sociedad como el programa de “Jóvenes Construyendo el futuro” que no es más que regalar dinero a los jóvenes que no trabajan ni estudian pero que se capacitarían en empresas para que después de un año los contraten o que va “apoyar” con ocho mil pesos a las familias de los lugares donde hay huachicoleo para que con el dinero desistan de participar en ese delito, el futuro es incierto.

Ese regalo de dinero que anuncia un día sí y otro también, supuestamente lo va a sacar de la reducción que está haciendo a la burocracia y del que se va ahorrar en la corrupción porque ya nadie va a ser corrupto, pero aún y con todos esos recursos no le va alcanzar para seguir repartiendo recursos.

Es triste ver que familias enteras se han ido quedando sin sustento por haber sido despedidos de sus trabajos pero como los hijos de esas familias si estudian y se preparan para contribuir con algo al país  no cumplen el requisito de que no trabajan ni estudian para acceder a su beca. Hay jóvenes que ganan más siendo “halcones” para el crimen organizado que por los tres mil 600 pesos que les darían por dizque capacitarse, por lo que difícilmente se apuntarían al programa.

Esa política asistencialista tomada por el Jefe del Ejecutivo para regalar dinero a diestra y siniestra va a provocar que el país deje de ser competitivo y que los pocos o muchos empleos que se creen sean de baja calidad porque cualquier ciudadano va a preferir adherirse a algún programa de gobierno para recibir dinero sin hacer absolutamente nada. Ese es el camino que llevará al país al abismo porque en lugar de formar gente capaz o aprovechar a la que se encuentra en el mercado laboral, se opta por regalar dinero sin nada a cambio.

Ese camino no es el correcto pero por lo que se vislumbra es el que tomará López Obrador para tener a sus millones de electores contentos y con ello asegurar que en la elección federal del 2021, esa misma gente vuelva a votar por él en su supuesta revocación de mandato. Eso es al más puro estilo priista que regalaban dinero a cambio de votos, pero ahora estará institucionalizada esa práctica con todos los “programas sociales” que están implementando.

Y, mientras, los millones de electores que no votaron por él se tienen que aguantar pero que todos los días se levantan temprano para salir a trabajar y llevar el sustento a sus hogares, que además pagan impuestos y que son los que sostienen al país, pero ellos no tienen ningún beneficio sino simplemente seguir trabajando para mantener a todos lo que no se preocupan cómo van a generar dinero si “papá gobierno” se los va a regalar.

A partir del primero de diciembre de 2018 se dijo que venía la cuarta transformación pero hoy nadie sabe a ciencia cierta lo que eso significa pues en estos casi dos meses de la nueva administración federal parecería que el país ha ido retrocediendo varias décadas para volver al México de los setentas y ochentas cuando se dieron las crisis económicas más graves.

México era hasta hace dos meses una de las economías más importantes del mundo pero parece que eso se irá perdiendo pues hace unos días se publicó que el país ya no está siendo atractivo para las inversiones y es una realidad porque si se canceló la construcción del Aeropuerto en Texcoco con contratos firmados cualquier empresa dudaría en invertir en un país en que el Estado de Derecho simplemente no existe.

En la opinión de Benito Gaytán

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