La educativa, aún sin solución

Lunes 15 de abril de 2019.

La creación de la nueva reforma educativa se encuentra empantanada debido a la presión y exigencias de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyos integrantes han sido capaces de doblegar tanto al Congreso de la Unión, como al presidente de la República en aras de conseguir sus objetivos, los cuales a decir de muchos son cuestionables, pues implican volver a una época donde los intereses sindicales y personales eran más importantes que la educación de los niños y jóvenes mexicanos.

La lucha de la disidencia magisterial, según sus protagonistas, busca que el Estado garantice una escuela pública, incluyente, equitativa y de calidad… sin embargo, lo más importante para ellos, como ha quedado demostrado desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió la derogación de la reforma peñanietista, es evitar que la venidera contenga elementos lesivos a lo que ellos consideran sus derechos laborales.

Por su parte, legisladores de distintas fuerzas políticas demandan al Presidente y a las autoridades educativas, no ceder a los chantajes de la disidencia magisterial, tampoco admitir el regreso de la compraventa y herencia de plazas porque ese es un lujo que el país ya no se puede dar.

A la par, las reuniones celebradas entre legisladores, autoridades educativas y la CNTE han resultado estériles, a tal grado que el Presidente -en uno más de sus impulsos- salió a declarar en conferencia mañanera que, “si no hay acuerdo, cancelaré la reforma educativa para que el sistema quede exactamente como funcionaba antes (de 2013)”.

Ese amago le costó severas críticas, como la de la diputada de Movimiento Ciudadano, Martha Tagle, quien dijo que él puede abrogar la reforma educativa por decreto, ni regresar a la reforma previa a la peñanietista, pues eso sólo lo puede hacer el Poder Legislativo.

Lo peor fue que lo dicho por el titular del Ejecutivo federal con anterioridad, de que su único interés es convencer a los maestros de que se trata de un nuevo modelo que no busca afectarlos, sólo los enfureció más y se aprestaron a intensificar sus protestas.

Y es que el tabasqueño ya había advertido que su gobierno no cederá el manejo de la nómina, “porque el objetivo es que haya orden y no corrupción, no queremos que haya aviadores sino una nómina confiable en donde el dinero llegue a los maestros que en verdad están frente a los salones de clases”.

Ahora para rematar, a la complicada ecuación de la reforma educativa, se adiciona el arribo de la ex lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, quien tras salir de prisión regresa con la meta de recuperar lo que le quitaron en el sexenio anterior.

Opinión – Leonardo Ramírez

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*