Violencia sin freno en México

Martes 16 de abril de 2019.

Durante su pasada visita a nuestro país, la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó “Yo sabía de la violencia (en México), pero no tenía impresión de la dimensión”.

Y es que, lastimosamente, la realidad de la violencia en México es sorprendente. Está a la vista de todos. No se trata solo de cifras. La violencia se vive, se respira, se siente y se teme.

Por eso, el gobierno actual tiene ante sí un gran reto en materia de seguridad, un panorama altamente complicado donde la sangre corre sin parar hacia todas direcciones.

Y es que es cierto, este espiral violento tiene una larga historia y esta tan arraigado que parece muy difícil de erradicar.

El tema es tremendamente complicado porque toca muchas aristas, tiene que ver con la pobreza, marginación, corrupción, desempleo, bajos salarios, la falta de oportunidades, la aplicación de leyes, buenos y efectivos programas de reinserción social, el fortalecimiento de las instituciones, en fin.

Por eso, el desafío es enorme y mientras no exista una política integral efectiva que no solo brinde seguridad sino que ataque de raíz los problemas sociales que llevan a las personas a delinquir el país va a seguir viendo cómo crecen las cifras de homicidios, feminicidios y ejecuciones, va a seguir siendo testigo de cómo sube el índice de desaparecidos y las noticias de desmembrados, embolsados y torturados seguirán viéndose a diario.

La situación de inseguridad es de horror, los números así lo revelan.

Tan solo en el primer trimestre de este año, según cifras de la organización Alto al Secuestro, que dirige Isabel Miranda de Wallace, los secuestros aumentaron 55 por ciento (siendo Veracruz la entidad que registra más delitos de este tipo).

En enero y febrero pasados fueron asesinadas un total de 5 mil 803 personas en México, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), con lo que el primer bimestre de 2019 se sitúa como el más violento del que haya registro.

Cifras de ese mismo reporte revelan que febrero es el mes con mayor promedio diario de homicidios de los tres que lleva el actual sexenio; de hecho, se trata del febrero con más asesinatos de los últimos 21 años.

De seguir con esta tendencia, el 2019 romperá el récord de homicidios que ostenta el pasado 2018, el año oficialmente más violento del que haya registro en el país, el cual terminó con un saldo final de 34 mil 202 personas asesinadas (entre víctimas de homicidios dolosos y feminicidios).

La misma Bachelet indicó que “las cifras de muertes violentas en México, que ascienden a más de 252 mil en los últimos 11 años, son similares a las de un país en guerra”.

Los estudios, las encuestas, los análisis lo demuestran, el país se hunde en un mar de sangre y ahora toca a la actual administración lograr una lucha real y efectiva contra la inseguridad.

El presidente Andrés Manuel López Obrador esta apostando todo a la puesta en marcha de la controvertida Guardia Nacional, y, por el bien de todos, esa estrategia debe funcionar.

De lo contrario, seguiremos en una zozobra diaria, viendo como la violencia aleja la inversión, el turismo y como sigue el reguero de cuerpos por todo el país, rezando por no convertirnos en parte de las estadísticas y escuchando como en los últimos y nuevos reportes se siguen rompiendo las cifras rojas de una violencia sin fin.

Opinión – Angélica Luciano

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*